Consagrada Imagen de la Santísima Virgen de Dolores
La hermosa talla escultórica de Nuestra señora de los Dolores, es representada por una imagen que procede del siglo XVIII, y que según algunos, estuvo antiguamente a los pies del Cristo crucificado que se encuentra en el altar mayor de la iglesia, pero otras personas refieren que formó parte de un misterio de la Natividad de Jesús y posteriormente fue adaptada como Dolorosa, por el maestro Huberto Solís y en consecuencia se le colocó en andas procesionales para acompañar al Nazareno recoleto.
La expresión de la Dolorosa del templo de la Recolección es de una mujer serena, de una mujer que acepta la voluntad del Altísimo, que medita y guarda todo lo que está sucediendo en su corazón. Con el rostro inclinado hacia la derecha y sus brazos extendidos nos muestra un gesto maternal y dulce, a pesar del inmenso dolor que le causa la pasión redentora del hijo.
“Va tu madre con su pecho lacerado,
Dolorosa, muy triste y desolada,
Va mirando tu huella ensangrentada,
Anhelante de abrazar al hijo amado.”
Fray Miguel A. Murcia (1961)
Estrofa del poema dedicado a Jesús del consuelo
Año con año el culto y la devoción por esta imagen ha ido creciendo, gracias al trabajo tesonero de la Hermandad de Dolores, devotos y el barrio entusiasta que cada Sábado del Consuelo y cada segundo domingo de septiembre le muestra su gran amor.
El culto a la Santísima Virgen en su advocación de dolorosa, se debe en gran parte a la semilla dejada por el recordado padre Fray Miguel Angel Murcia, quien en 1968 luego de muchos esfuerzos manda traer un manto bordado en hilos de oro a Lorca, España, teniendo la particularidad de tener bordado en la cauda del mismo el rostro de la Santísima Virgen en hilos de seda, constituyéndose en un manto único y por consiguiente en un distintivo de la imagen.
Por muchos años tradicionalmente lucía este manto para su procesión oficial del Sábado del Consuelo, pero gracias al esfuerzo de la hermandad y de devotos cargadores se ha ido incrementando el número de ajuares para la Santísima Virgen , pero lo más importante es que en cada uno de los bordados va impregnado el amor y la devoción que cada uno de sus fieles devotos le tienen.
Cada Sábado del Consuelo al escuchar las notas de su Marcha Oficial “María la Penitente ”, nuestros corazones recitan cada una de las estrofas de la letra de la marcha, y al contemplarla cruzando por la puerta principal de su Neoclásico templo no podemos dejar de decir:
“Virgen pura, Madre llena de dolor, Hoy venimos con fe y triste el corazón.
Te ofrecemos ferviente plegaria Que bendigas Madre cariñosa, Virgen bondadosa
Mi humilde oración.”
