Templo de la Recolección, Guatemala, Centro América

La iglesia de la Recolección fue fundada en el año 1701, por los frailes Franciscanos Recoletos JORGE DE LA TORRE y el V. ANTONIO MARGIL. Dicho templo, asentado en el Valle de Panchoy, fue conocido con el nombre de “Colegio de Cristo Crucificado”, nombre que perduro hasta el año de 1924, en que los frailes franciscanos de Cartagena se hacen cargo de su custodia, pasando a ser conocido como “Templo del Santísimo Nombre de Jesús”

Los terremotos del 29 de Julio de 1773, conocidos con el nombre de Santa Marta, redujeron a un ingente montón de escombros la arquitectura del templo, en ese entonces fungía como Capitán General del Reino don Martín de Mayorga, quien con apenas ocho días de estar en Guatemala, decreta el traslado de la ciudad, ante la oposición del Clero, el cual acepta hasta después de 1776, año en que se funda oficialmente la Nueva Guatemala de la Asunción. Según escritos encontrados, fijan el traslado del Colegio de Cristo Crucificado por el mes de Junio de 1779.

La comunidad Recoleta acondicionada ya en el Valle de la Virgen, encarga al arquitecto mayor de la ciudad, don Pedro de García Aguirre, en 1797, la elaboración de los planos para la construcción de la nueva iglesia, siendo aprobados por el Rey de España en 1803 y comenzándose la edificación de la monumental y neoclásica obra en 1809, bajo la dirección de don Santiago Marquí.

Don Antonio Batres Jáuregui dice: “Veneran los fieles en La Recolección, un Cristo crucificado, que es una admirable obra de arte, siendo la única imagen de este templo transportada en carreta entre 1779 y 1778, debida al cincel y arte del escultor José B. Bodega, famoso en la Antigua Guatemala y discípulo de Quirio Cataño”. Detallan las crónicas franciscanas a este Cristo, como existente en el Altar Mayor del templo.

La Construcción de sus altas paredes fue lenta y primeramente la iglesia estuvo orientada de sur a norte, sobre la actual segunda avenida. El 31 de enero de 1845, el Excelentísimo Obispo de Comayagua, Mons. Francisco Palua-Campoy, llevando en prosesión desde la Catedral Metropolitana, el Sagrado Depósito, hasta el Altar Mayor de La Recolección procedió a celebrar la bendición del templo. Relatan los documentos de esa época que la concurrencia era tal, que las calles estaban abarrotadas y en la iglesia no había lugar que no hubiese sido ocupado por el pueblo. Se argumenta también que al acto se hizo presente el entonces Presidente de la República, don Rafael Carrera y sus miembros de estado.

templo de la recoleccion año 1875

Templo de la Recolección 1875

En 1872 ocurre un cisma político que se cierne específicamente sobre todas aquellas órdenes religiosas y actividades que éstas desarrollaban. Naturalmente los misioneros recoletos no fueron la excepción, aún mas, el convento del Colegio  de Cristo Crucificado fue utilizado para el funcionamiento de la naciente Academia Militar. Esto no impidió que se efectuasen las celebraciones cuaresmales, pues el entusiasmo de un solo sacerdote, el Padre Antonio Servin, de la Mora, hizo que como guardián del templo y de las almas de los moradores del barrio, éstos no perdieran tan devota tradición; cuenta una historia antigua, que hasta los cadetes de esa época en una oportunidad participaron en una procesión del Viernes Santo en el interior del templo.

Al fallecer el padre De la Mora en 1883, asume como custodio el padre Salvador Ma. Medrano, con facultades otorgadas por el Papa Pio IX y conjuntamente con nueve sacerdotes y tres legos, comenzaron a trabajar por el fortalecimiento de la fe. El escultor don Huberto Solís explicaba que en el año 1898, los padres recoletos encargaron al discípulo del Maestro Buenaventura Ramírez, don José Maria Larrave, el tallado y creación de la Imagen de la Virgen María de Soledad.

Muros Históricos

En 1909, se marca un renacer de grandeza en La Recolección, pues el Gobierno de la República dirigido por el entonces Presidente don Manuel Estrada Cabrera, decide reintegrar su convento a la comunidad recoleta, debido a un incidente protagonizado por unos cadetes en 1907 y que a raíz del cual la pared del templo fue testigo del fusilamiento de dichos estudiantes de la academia. Los frailes recoletos volvieron a hacerse cargo de su convento, pero su sede ya había sido asignada a México.

Terremotos de 1917 y 1918

Aquel observantísmo y verdadero Colegio Misiones de Cristo Crucificado, que comenzó a dar indicios de florecer, no sabía que estaba destinado a la extinción, pues el grandioso templo, considerado como una de la obras magnificas de arquitectura que adornan a Guatemala”, quedó reducido a escombros debido a dos sismos producidos, uno el 23 de diciembre de 1917 y el segundo el 2 de enero de 1918. El templo quedó imposibilitado totalmente y contaba don Francisco García Bedoya (q.e.p.d), que de aquí nació una hermosa leyenda, pues las piedras de la bóveda, que cayeron en torno a la imagen de Jesús Nazareno, no le dañaron y su parte superior quedó fuera, formando los escombros un arco en torno a él.

templo de la recoleccion 1917

Templo de la Recolección 1917 (antes del terremoto)

templo de la recoleccion despues del terremoto 1918

Templo de la Recolección 1918 (despues del terremoto)

En Marzo de 1924, el padre Leonardo López, de la orden franciscana de Cartagena, se hace cargo del templo y comienza su reconstrucción, ubicando en el atrio principal una pequeña capilla, para poder venerar a las imágenes y realizar los actos religiosos, el entusiasmo del padre hizo que se realizaran ciertos cambios en las celebraciones cuaresmales; el primero de estos cambios tuvo lugar durante la cuaresma de 1933, en donde por primera vez en Guatemala, acompañando al cortejo del Señor Sepultado, salieron un grupo de devotos vistiendo trajes plateados a la usanza del Imperio Romano, Lamentablemente estos “romanos”, 8 en total, ya no salieron en 1935, por carecer de un lugar apropiado para guardar dichos trajes.

El 4 de septiembre de 1949 se comienza a ver un verdadero auge, pues de aquí en adelante florecerán las virtudes religiosas que llevan a apreciar la majestuosidad y solemnidad de sus tradiciones; ya que este día el Excelentisimo Arzobispo de Guatemala, don Mariano Rossell y Arellano, celebra la solemnísima y concurrida bendición del templo.

Cuenta la crónica franciscana que el hecho significativo de la próxima bendición del templo hizo que la procesión del “Santo Entierro” fuese en su recorrido abarrotada de fieles. El factor que no se puede dejar pasar desapercibido por el  “sello” característico de la procesión del Viernes Santo en la actualidad, es el que en el año 1934 se estrenan por primera vez las Siete Palabras que pronunciara Nuestro Señor durante su agonía en la Cruz.

templo de la recoleccion reconstrido en el año 1950

Templo de la Recolección 1950 (reconstruido)

La pobreza del barrio y los compromisos de la reconstrucción del templo, aunados a la falta de un local especial para guardar los llamados “pasos”(transportados en andas en otros templos con similar cortejo), hicieron imposible la adquisición de estas imágenes, las cuales representan el Via Crucis de Jesús.

templo de la recoleccion despues del terremoto de 1976

Templo afectado por el terremoto de 1976

Existe en La Recolección un cuadro alegórico a la cuaresma del año anterior, o sea en 1933, en la que se destaca el fervor y la forma en que se efectuaban dichas manifestaciones de fe; y fue firmado por Carlos Jerónimo Sancho en 1935.

Cuadro de 1935 mostrando la procesion de jesus nazareno

Cuadro que muestra la procesion de Jesus Nazareno en 1933

Datos obtenidos de la publicacion "El Tipografo", suplemento Abril-Mayo de 1992, paginas 20-21.